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March 16, 2001
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CONTACTO A: Myriam Grajales-Hall, (909) 787-4397, myriam.grajales@ucr.edu

Artículo sobre la fiebre aftosa, Facultad de Veterinaria, UC Davis

La fiebre aftosa (Foot and Mouth Disease, FMD por sus siglas en inglés) es una enfermedad que no representa un peligro para los humanos. En California no ha ocurrido un brote de fiebre aftosa desde 1929. Pero debido a que es una enfermedad muy contagiosa que puede ocasionar severas pérdidas económicas, esta enfermedad es motivo de seria preocupación en el ámbito de salud animal internacional y una amenaza a las industrias de ganado bovino lechero y de carne y porcino en California.

DESCRIPCIÓN

La fiebre aftosa es una enfermedad viral muy contagiosa, debilitante, de curso rápido que ataca a animales domésticos y salvajes de 2 pezuñas. Entre los animales afectados que constituyen un importante sector de la industria agropecuaria están las vacas, ovejas y cerdos, así como otros animales domésticos y salvajes. Puesto que se propaga rápida y extensamente, y acarrea serias consecuencias a la salud y bienestar animal y al mercado internacional, la fiebre aftosa es una de las enfermedades de animales más temidas.

La fiebre aftosa se trasmite a animales expuestos a personas con ropa o calzado contaminados; a animales que entran al rebaño o manada; instalaciones o equipos contaminados en la granja o lechería; vehículos de transporte contaminados; o agua, heno, alimento, piel o productos farmacéuticos contaminados. La trasmisión a distancia por corrientes de aire puede alcanzar hasta 40 millas (64 Km) por tierra y 180 millas (290 Km) por agua.

Los actuales reglamentos de erradicación de la fiebre aftosa establecen cuarentena, sacrificio y eliminación de animales afectados y desinfección de instalaciones.

IMPACTO ECONÓMICO

Un brote de fiebre aftosa sería un desastre para la industria agropecuaria. Las pérdidas ocasionadas podrían ser de $6 a $14 mil millones en producción y ventas, según proyecciones de un estudio realizado en 1998 en UC Davis. Las exportaciones se suspenderían. El desplazamiento de animales dentro del estado y al resto del país se vería seriamente restringido. Vale la pena indicar que los ingresos en California en 1998 procedentes de exportaciones de leche y productos lácteos fueron de $275.1 millones, y de productos de carne, $252.7 millones. Estas exportaciones cesarían inmediatamente. La reconstrucción de la industria agropecuaria involucraría gastos y tiempo adicionales. Los productores y empleados de industrias relacionadas también se verían afectados, inclusive, distribuidores, exportadores, procesadores, vendedores al por menor y dueños de restaurantes.

QUÉ HACER SI SE PRESENTA UN BROTE

La fiebre aftosa se debe reportar a las autoridades. Los veterinarios son los primeros en reconocer y reportar la fiebre aftosa a las autoridades veterinarias competentes. Los veterinarios de las agencias estatales y federales tienen programas específicos para disminuir el riesgo de una posible introducción de la fiebre aftosa a EE.UU. y para responder ante un brote. Las autoridades exigen a los productores  la cuarentena de instalaciones donde haya animales que puedan estar infectados con fiebre aftosa, restringir el movimiento de animales a granjas y ranchos cercanos y suspender la exportación de animales.

La única manera de controlar la propagación de la fiebre aftosa es sacrificar y eliminar los animales infectados o expuestos a la enfermedad. Las autoridades eliminan los cuerpos de los animales enterrándolos o quemándolos, y luego, desinfectan las instalaciones. Se pueden introducir nuevos animales al lugar después de que las instalaciones hayan estado desocupadas un mínimo de 30 días, y se observa muy de cerca a los nuevos animales por riesgo de reinfección.

No se sabe qué probabilidades hay de que se pueda presentar un brote de fiebre aftosa en EE.UU. La vigilancia es un factor crítico. Hay preocupación de que turistas y personas de otros países puedan traer la enfermedad al país, sin saberlo. En ocasiones, cuando hay brotes a nivel mundial, como ocurre actualmente, los veterinarios y los productores deben limitar la visita de turistas extranjeros a granjas y lecherías para reducir el peligro de contaminación.

LA FIEBRE AFTOSA Y LOS VETERINARIOS

Puesto que es tan difícil controlar esta enfermedad, es sumamente importante evitar la introducción de la misma. Los veterinarios ayudan a los productores a encarar el reto de identificar y reportar la fiebre aftosa; los veterinarios  también participan en el sacrificio y eliminación de los animales, y desinfección y evaluación de las instalaciones, antes de introducir nuevos animales.

La Facultad de Veterinaria de UC Davis tiene un papel clave en la lucha para hacer frente a la fiebre aftosa y brotes de otras enfermedades contagiosas. Esto se logra de diversas maneras:

  • Educando veterinarios y proporcionando la experiencia y conocimientos del cuerpo docente.

  • Entrenando veterinarios para reconocer enfermedades incipientes y foráneas en animales, a controlar la salud de los rebaños y a trabajar en otros aspectos relacionados con medicina de producción.

  • Proporcionando información a personal veterinario sobre enfermedades contagiosas a través de la red mundial [http://www.vetmed.ucdavis.edu/vetext/INF-DA_Fadavma2.html].

  • Apoyando medidas de estricta vigilancia y programas de diagnóstico a través del Sistema de Laboratorios de Salud Animal y Seguridad de los Alimentos de California (California Animal Health and Food Safety Laboratory System, CAHFS). 

  • Colaborando con entidades gubernamentales estatales y federales para reconocer la enfermedad, reportarla inmediatamente y cooperar en actividades en respuesta a una situación de emergencia.

  • Capacitando miembros clave del profesorado (11 individuos) por medio de entrenamiento en el Centro de Enfermedades Animales de Plum Island para reconocer la fiebre aftosa. Hay miembros del cuerpo docente de CAHFS listos para ayudar en caso de un brote de fiebre aftosa en California, y algunos profesores participaron en un simulacro de respuesta a una emergencia llevado a cabo por el Departamento de Alimentos y Medicamentos de California (CDFA) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en 1998.

  • Llevando a cabo investigaciones sobre enfermedades contagiosas: causas, impacto, tratamientos y prevención.

Contactos:

Bennie I. Osburn, decano, (530) 752-1361
Donald J. Klingborg, decano adjunto, (530) 752-1524
James S. Cullor, director, Centro de Enseñanza e Investigación de Medicina Veterinaria, Tulare, (559) 688-1731
Richard E. Breitmeyer, director, Division de la Industria de Animales, Departamento de Alimentos y Medicamentos de California (CDFA), (916) 654-0881