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March 16, 2001
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CONTACTO A: Myriam Grajales-Hall, (909) 787-4397, myriam.grajales@ucr.edu

Fiebre aftosa en Gran Bretaña - ¿Qué podemos aprender? ¿Estamos preparados?

Por
John H. Kirk, DVM, MPVM
Médico veterinario con Extensión Cooperativa
Colegio de Medicina Veterinaria
Universidad de California, Davis
Tulare, CA 93274

La fiebre aftosa (Foot and Mouth Disease, FMD por sus siglas en inglés) es una enfermedad muy contagiosa, y de curso rápido que ataca casi exclusivamente a animales de dos pezuñas, como ganado, ovejas, cabras y cerdos. La fiebre aftosa se caracteriza por la aparición repentina de vesículas o llagas en la boca, hocico, pezuñas y pezones. Las llagas se rompen rápidamente dejando erosiones o úlceras. Los animales con úlceras bucales dejan de comer y tienen salivación o babeo intenso. Debido a que tienen lesiones en las patas, prefieren tirarse al suelo. Es difícil ordeñar a animales con llagas en las tetillas; estos también son más propensos a mastitis. Aunque pocos animales mueren a causa de la fiebre aftosa, la mayoría pierden peso y su producción de leche disminuye notablemente.  Hay siete tipos inmunológicamente distintos de fiebre aftosa, la cual ataca a nivel mundial. Hay brotes esporádicos de fiebre aftosa en Europa. Canadá y EE.UU. no se han visto afectados por fiebre aftosa. Un brote en 1967 en Gran Bretaña fue causa de que se sacrificaran más de 400,000 cerdos. El último brote de fiebre aftosa en Gran Bretaña fue en 1981.

Cuando el ganado bovino no tiene fiebre aftosa hay libre exportación de animales a mercados extranjeros y no existen limitaciones en el comercio.

El 19 de febrero en Gran Bretaña, un inspector veterinario notó que cerdos en el matadero de Cheale se echaban al suelo y no querían moverse. Un examen cuidadoso reveló llagas en las patas. De 346 cerdos, 28 tenían llagas del tipo de una enfermedad vesicular. Ese mismo día, en la granja Cheale, se encontró que un toro que estaba con otro ganado cerca del matadero, tenía lesiones características de la fiebre aftosa. Cinco horas después de ocurrir este incidente, se prohibió el movimiento de ganado en un perímetro de 10 millas.

Saber cómo reconocer temprano enfermedades foráneas de animales es un factor muy importante para controlar la propagación de enfermedades como la fiebre aftosa.

El 20 de febrero se confirmó la fiebre aftosa. Era del tipo “O” o “Panasiático” introducida por primera vez en Europa en 1996. Este tipo también se ha descubierto en los últimos años en Japón, Corea del Sur, Africa, Mongolia y Rusia. Para el 21 de febrero, el Reino Unido había prohibido la exportación de toda clase de carne, leche y ganado. Además,  EE.UU., Canadá, Australia y Singapur habían prohibido la importación de productos de carne procedentes del Reino Unido. Para estas fechas, Gran Bretaña estaba exportando alrededor de 8 millones de libras semanalmente. Ese mismo día, la Unión Europea también prohibió la importación de toda la leche, carne y ganado del Reino Unido.

Gracias a los medios de transporte modernos, las enfermedades pueden desplazarse a grandes distancias en poco tiempo. Al surgir un brote de una enfermedad animal foránea en un país, otros países suspenden las importaciones, lo cual tiene un serio impacto económico. 

Dos días más tarde, se halló un tercer brote de fiebre aftosa en un grupo de 6 reses que se encontraban a 1.5 millas de la granja y matadero de Cheale. Se pensó que el viento trasportó el virus.

Al iniciarse la investigación de este brote, se sospechó que un camión que transportó los cerdos de Irlanda del  Norte al matadero de Cheale fue el portador del virus. Más tarde se determinó que éste no había sido el caso. Sin embargo, esto creo mucha confusión en la frontera entre Irlanda del Norte y Gran Bretaña.

Al aparecer una enfermedad foránea en animales, todas las enfermedades con síntomas similares causan confusión, hasta que se da un diagnóstico definitivo. Debemos estar preparados para encarar esta confusión y dar un diagnóstico rápidamente.

El 23 de febrero se halló la fiebre aftosa en otros dos lugares. El cuarto brote ocurrió a sólo 6 millas de Cheale. El quinto brote fue en una granja en Heddon-on-the-Wall. Esta granja de cerdos con frecuencia enviaba animales al matadero de Cheale.  Al examinar las lesiones de los cerdos, los investigadores concluyeron que los animales habían sido infectados de 12 a 28 días antes de que el brote se descubriera en Cheale.

Si los ganaderos y veterinarios no reconocen a tiempo las enfermedades foráneas en animales, éstas se pueden propagar rápidamente e infectar a muchos animales. No reportar una enfermedad es un grave error que resulta muy costoso para todo el ganado.

Para entonces, Gran Bretaña inició una estrategia de sacrificio, eliminación e incineración de los animales. También se pidió a cazadores y amantes de caminatas que limitaran sus actividades y los carteros empezaron a dejar el correo a la entrada de las granjas. Igualmente, se pidió a familias en zonas rurales que permanecieran en sus granjas y se abstuvieran de visitar otras granjas.

El 24 de febrero se encontró un brote de fiebre aftosa en animales en una granja en Northumberland, cerca de la granja en Heddon-on-the-Wall. Se pensó que esta granja fue el foco de la infección. Había 500 cerdos en la granja y, con frecuencia, el dueño vendía sus animales al matadero de Cheale. 

El virus de enfermedades foráneas en animales se puede transportar en alimentos, zapatos o llantas de vehículos. Los productos de carne cruda son de los que más riesgo ofrecen.

Para estas fechas, los franceses estaban muy preocupados respecto al brote de fiebre aftosa en Gran Bretaña debido a las corrientes de aire que llegaban a Francia desde el Reino Unido. Además, habían importado 50,000 ovejas que tendrían que encontrar  e inspeccionar. Alemania también había importado alrededor de 3,500 ovejas. Se decidió encontrar y sacrificar todas las ovejas para proteger el ganado.

El 24 de febrero, Gran Bretaña prohibió el movimiento de ganado dentro del país. Esto fue causa de pánico entre los consumidores británicos quienes temían que hubiese una escasez de productos de carne. Esta prohibición le costó a Gran Bretaña alrededor de £51,000 millones de al no poder vender 47,000 cabezas de ganado, 228,000 cerdos y 323,000 ovejas.

Al día siguiente, se halló el séptimo brote en una granja en Highampton, North Devon. La granja tenía 500 cabezas de ganado y 1,500 ovejas. Unas 50 reses mostraban señales de fiebre aftosa. La granja, junto con otras 11, era propiedad de una compañía que frecuentemente exportaba a Europa, en particular a Francia. Esta granja tenía algunos vínculos con la granja donde ocurrió el sexto brote.

Operaciones agropecuarias integradas y transportadores comunes de ganado pueden incrementar notablemente el riesgo de propagación de enfermedades foráneas en animales. En EE.UU. contamos con ambos, operaciones integradas y transportadores comunes que van de granja en granja diariamente. En muchos lugares, las ganaderías están ubicadas muy cerca una de la otra. Las enfermedades se pueden propagar muy rápidamente. 

A medida que el gobierno británico empezó a examinar el costo creciente para erradicar la fiebre aftosa, recomendó a los granjeros que se aseguraran contra brotes de enfermedades serias como la fiebre aftosa, la Encefalopatía Espongiforme Bovina (mal de las vacas locas) y la fiebre porcina. Esto suscitó más preocupación y descontento entre el sector agropecuario, de por sí ya muy afectado.

El 26 de febrero, se hallaron 5 brotes más, ascendiendo el número a 12, y se inició la investigación de alrededor de 40 granjas “sospechosas”. Al escribir este artículo, el brote de fiebre aftosa continúa en Gran Bretaña y no se percibe una pronta conclusión.